martes, 19 de marzo de 2013

¡Feliz día del padre!


¡GRACIAS, PAPÁS DEL MUNDO!


  
  GRACIAS a todos esos padres que, todos los días y no sólo hoy, pueden decir SOY PADRE.

 GRACIAS por el cariño, el respeto y el amor que sentís por vuestro hijos

GRACIAS por esos momentos de risas


GRACIAS por sostenerlos cuando más os necesitan


GRACIAS por ESTAR AHÍ.

jueves, 14 de marzo de 2013

Los 25 consejos sobre alimentación por el Pediatra Carlos González



1 No obligar nunca a comer a un niño. Un adulto puede que se niegue a probar bocado por los dictados de la moda pero a un crío aún no le pesan las normas sociales. Por tanto no se debe insistir en que el niño trague a toda costa.

2 Cuánta cantidad de comida es necesaria. Cada uno de nosotros necesita un aporte calórico distinto, razón por la que la alimentación no puede tomarse como una ciencia exacta. Unos zampan como elefantes mientras otros comen como pajaritos. ¿Por qué entonces se intenta medir a los niños por el mismo rasero? Un niño de año y medio puede que necesite comer la misma cantidad que un bebé de nueve meses.

3 ¿Seguro que no come nada? Para la mayoría de los padres no comer nada significa que su hijo no engulle lo que ellos creen que necesita. Quizá si su medida fuera medio plato en vez de uno repleto hasta el borde cambiaría su percepción.

4 Los que de verdad no comen. Las enfermedades y los celos provocan un rechazo a la comida que suele ser transitorio y una vez solucionado el problema regresa el apetito.

5 El trabajo de mamá. El regreso laboral de mamá origina en ciertos bebés una negativa a alimentarse si no lo hace su madre. Pueden no consumir nada en ocho horas y luego ponerse las botas cuando ella regresa.

6 Un asunto de honor. Los padres, sobre todo las madres, suelen vivir la inapetencia como un agravio personal. Otras consideran un deber atiborrar a su hijo.

7 Culpabilidad. Frustración y un terrible sentimiento de no saber cumplir como lo hicieron con ella, fustigan a muchas madres para quienes la hora de la comida es un calvario.

8 Niños incomprendidos. Imagínese qué pensará su hijo. Él, que sólo cuenta con el cariño de sus padres, de repente se ve atacado por aquellos en quienes confía, que insisten en cebarle cuando ya no le entra más y encima se enfadan y le gritan.

9 La prueba definitiva. Coma en proporción a lo que da a su hijo. Si el niño pesa 10 kilos y engulle un plato, tráguese usted cinco o seis raciones. Seguro que revienta.

10 Pecho “for ever” y a libre demanda. La leche materna es el alimento más completo y nutritivo. Si el niño no pierde peso es conveniente alargar la lactancia hasta el año o los dos años. Siempre sin imposición de horarios, porque él ya lo pedirá cuando lo necesite.

11 Las papillas. Nunca se debe sustituir el pecho por la infundada creencia de que los cereales alimentan más. Cuando los niños ya degustan papillas hay que saber que casi ninguno logra terminarse la medida recomendada porque es simplemente una orientación, no un dictado.

12 Horror a las verduras. El pequeño estómago de los niños admite pequeñas cantidades, o sea, muchas calorías en poco volumen. Las verduras contienen mucha fibra y escasas calorías, por lo que les enguachina pero no les sacia. Apenas unas cucharadas serán suficientes para que le saquen el gusto.

13 La papilla de frutas. Con las frutas viene a suceder lo mismo que con las verduras. Si el crío las rechaza pruebe a darle una manzana a mordiscos o una pera en trocitos, por ejemplo. Las recomendaciones y mezclas frutales del pediatra no tienen por qué ir a misa.

14 Respetar el sueño. Algunos padres enchufan a sus hijos el biberón mientras éstos duermen y después se quejan de que no comen cuando están despiertos. ¡Pero si ya se han alimentado!

15 Chucherías prohibidas. Al margen de que el niño coma o no coma, los dulces y las famosas chucherías sólo una vez al año para que no hagan daño.

16 La crisis del año. Justo a los 12 meses se frena la velocidad de crecimiento y por tanto no precisan la misma cantidad de alimento. A partir de los cinco años aumentarán el gasto energético y las necesidades.

17 El percentil. Las gráficas de peso traen fritos a los padres. En cada país se elabora una distinta y nunca coinciden entre ellas. ¿Quiere eso decir que según el lugar del mundo en que pesen a su hijo estará por encima o debajo de la media?

18 Defensas infantiles. Los más pequeños se defienden ante la indigesta ofensiva paterna a base de hacer bola, escupir e incluso vomitar. Nunca se niegan por capricho. Evolutivamente los críos tienden a rechazar los sabores desconocidos por simple supervivencia.

19 Un dragón llamado alergia. La alergia puede provocar la negativa del niño a ingerir ciertos alimentos como la leche, el gluten, el huevo o cualquier otro incompatible con su inmaduro organismo. Por eso es conveniente no obligar a comer.

20 Estimulantes del apetito. Los tónicos estimulantes contienen psicofármacos que actúan sobre el centro cerebral del apetito y su efecto desaparece en cuanto se deja el medicamento. Poco aconsejables salvo excepciones.

21 Cómo introducir los alimentos. A partir de los seis meses se pueden ir probando nuevos sabores con gran precaución y muy lentamente.

22 Estrategias. No guardar la comida para la cena. Ponerle en el plato sólo lo que suela tomar aunque sean tres cucharadas, si tiene hambre pedirá más. Evitar las broncas y los sobornos.
 
 23 Vegetarianos. Cuando los padres son vegetarianos los niños pueden vivir perfectamente con una dieta ovo-lacto-vegetariana.

24 Acostumbrarse a comer de todo. Obligarle a comer un determinado alimento es la mejor forma de lograr que lo odie para el resto de su vida. Si no se le fuerza acabará probándolo.

25 Comer solo. Un niño se puede negar a comer porque quiere meterse él mismo el alimento en la boca y no se lo permiten. Aunque se estire la hora del almuerzo, es preferible concederles cierta independencia.

La Organización Mundial de la Salud responde



¿Hasta qué edad es adecuado alimentar al bebé sólo con leche materna?

Preguntas y respuestas en línea 
25 de julio de 2012

P: ¿Hasta qué edad es adecuado alimentar al bebé sólo con leche materna?

R: Para que el crecimiento, el desarrollo y la salud sean óptimos, hay que alimentar a los lactantes exclusivamente con leche materna durante los seis primeros meses de vida. Por «lactancia materna exclusiva» se entiende no proporcionar al lactante ningún alimento ni bebida (ni siquiera agua) que no sea la leche materna. Se puede, no obstante, darle gotas o jarabes (vitaminas, minerales y medicamentos). La leche materna es el alimento idóneo para el crecimiento y el desarrollo sano del bebé; además, la lactancia materna forma parte del proceso reproductivo, y tiene importantes repercusiones para la salud de las madres.

La OMS recomienda que a los seis meses (180 días) se empiece a dar a los lactantes alimentos complementarios, además de leche materna: 2-3 veces al día entre los 6 y 8 meses de edad, y 3 veces al día más un refrigerio nutritivo de los 9 a los 11 meses. Entre los 12 y los 24 meses, deben dárseles tres comidas y pueden ofrecérsele otros dos refrigerios nutritivos, si lo desean. Los alimentos deben ser adecuados, es decir, que proporcionen suficiente energía, proteínas y micronutrientes para cubrir las necesidades nutricionales del niño en crecimiento. Los alimentos deben prepararse y administrarse de forma higiénica para evitar al máximo el riesgo de contaminación. Alimentar a un niño pequeño requiere una atención activa y estimulación para animarlo a comer.

La transición desde la lactancia materna exclusiva hasta el consumo de los alimentos de la familia es un periodo delicado. Es la época en la que muchos niños pequeños comienzan a padecer problemas de nutrición, lo que contribuye sobremanera a la elevada prevalencia de la malnutrición entre los niños menores de cinco años en todo el mundo. Es fundamental, pues, que los niños pequeños reciban alimentos complementarios apropiados, suficientes y seguros para que el paso de la lactancia a la alimentación familiar se produzca sin problemas.

Cantidades de alimentos que deben ofrecerse:

Edad
Textura
Frecuencia
Cantidad en cada comida
Desde los seis meses
Papillas blandas, verduras, carne, fruta bien trituradas
Dos veces al día, además de tomas de pecho frecuentes
2-3 cucharadas
7-8 meses
Alimentos triturados
Tres veces al día, además de tomas de pecho frecuentes
Aumento gradual hasta 2/3 de una taza de 250 ml en cada comida
9-11 meses
Alimentos triturados o cortados en trozos pequeños, y alimentos que el bebé pueda agarrar
Tres comidas más un refrigerio entre comidas, además de tomas de pecho
¾ de una taza de 250 ml
12-24 meses
Alimentos de la familia, cortados o triturados en caso necesario
Tres comidas más dos refrigerios entre comidas, además de tomas de pecho
Una taza de 250 ml llena

Cuanto más tiempo le des el pecho a tu bebé, más inteligente será


Parece que no conocíamos todas las ventajas asociadas a dar el pecho a nuestro bebé. Además de incidir positivamente en su salud futura, un estudio reciente enlaza directamente la alimentación con leche materna y la inteligencia que desarrollará nuestro hijo al crecer.
[Relacionado: ¿Darías leche ajena a tu hijo?]


Más tiempo dando el pecho revierte en un mejor desarrollo cerebral. El tiempo que el bebé se alimenta de la madre está estrechamente ligado al desarrollo de sus capacidades, dice un estudio publicado por Delta Labs, en el que se han reunido datos de 17.000 niños, desde recién nacidos hasta los seis años y medio. Este análisis parece demostrar que la lactancia prolongada y exclusiva asegura mejores resultados en test de inteligencia y adquisición de habilidades.

Estos datos se relacionan con los de otro estudio realizado en 2010 que analizó a 4.000 niños: aquellos que habían sido amamantados un mínimo de seis meses desde su nacimiento obtenían mejores resultados en pruebas de vocabulario a la edad de 5 años.

[Te puede interesar: Beber leche nos hace más listos]

A estas alturas estamos de acuerdo en el poder de la sustancia de la primera leche, el calostro, para la protección inmunológica de los niños, traspasándoles desde el primer día las defensas necesarias para enfrentarse al mundo. También desde hace décadas, organizaciones de salud infantil promocionan las bondades de la lactancia, y parece bastante comprobado que los niños que han tenido la suerte de alimentarse de su madre sufren menos de una serie de problemas, como la aparición de diabetes, colesterol alto, hipertensión o trastornos digestivos.

Según los nuevos datos, bebés prematuros con bajo peso al nacer que fueron criados con leche materna obtenían mejores puntuaciones de desarrollo del cerebro a los 18 meses en comparación con los prematuros que no recibieron la misma alimentación. Otras pruebas posteriores, a la edad de 30 meses, indicaban que la ventaja se mantenía en el tiempo.

No todas las mujeres podemos dar el pecho recién damos a luz, ya que interfieren muchos otros factores -en el caso de las cesáreas, sabemos que esto se complica- y nos ayudamos con las leches prefabricadas y fórmulas infantiles.

Ahora, además, nos cuentan que la leche materna beneficia a la inteligencia del bebé. ¿Qué piensas de amamantar al bebé en todos los casos posibles?

http://es.tendencias.yahoo.com/blogs/pintalabios-y-chupetes/cuanto-mas-tiempo-pecho-bebe-mas-inteligente-151956819.html

Los beneficios del apego desde el minuto uno del nacimiento de tu hijo



Padres e Hijos / Familia

Gema Lendoiro
Día 23/02/2013 - 01.52h

El vínculo inmediato madre-hijo contribuye de forma muy positiva en su futuro desarrollo

Pocas imágenes revelan mejor el concepto de maternidad que una madre con su bebé en brazos. Es verdad, puede pensarse, que los carritos no se inventaron hasta hace bien poco pero lo cierto es que los bebés y no tan bebés, siempre han ido en brazos, siempre han estado muy pegados a una figura adulta, al menos durante la primera etapa de la infancia. Puede creerse que, en primer lugar se hace por razones de movilidad (los bebés no andan), pero cuando esta causa empieza a desaparecer y dan sus primeros pasitos, la verdad es que a muchos bebés les sigue gustando ir en brazos y a muchos papás les sigue gustando llevarlos «aúpa», como se dice coloquialmente.

Brazos y espaldas cansados aparte, llevar a los bebés en brazos tiene muchísimas ventajas para ellos…y para nosotros los adultos. Pero si hay un momento imprescindible en el apego, en ese acercamiento madre-hijo, ése es el inmediatamente posterior al parto. Se escucha mucho hablar del apego, de la crianza con apego pero mucha gente no sabe con exactitud qué es. 

Definición

El apego no es ni más ni menos que la conducta instintiva que tenemos los humanos para formar un vínculo de amor, de protección con nuestra cría. Y no puede esperar. En muchas maternidades se está volviendo a los orígenes, es decir, a dar el bebé a la madre justo en el momento en el que sale del útero. Salvo que existan motivos médicos ineludibles, lo mejor para el bebé es ponerlo inmediatamente en el pecho de su madre. Ya habrá tiempo para limpiarlo, pesarlo, medirlo…Es más importante el afecto, el amor, el cariño que lucir impecablemente limpio. Es importante que las mujeres, antes de dar a luz, se informen de cuáles son sus derechos.

El parto puede ser de dos maneras, natural (vaginal) o cesárea. En el caso de los naturales (felizmente mayoritarios) el bebé es puesto encima de la mamá inmediatamente. En la cesárea, por razones obvias (la madre permanece con la herida abierta), la mamá deberá esperar entre una media hora y una hora. En este último caso algunos hospitales ponen en práctica el llamado piel con piel, es decir, el papá pone al bebé desnudito sobre su pecho, también desnudo y protegidos por una manta en la habitación mientras esperan a que la mamá vuelva del quirófano. Se ha comprobado que, aunque no sea la mamá, el bebé recibe este acto de amor de bienvenida como algo favorable para su cerebro. 

Primeros minutos decisivos

En cualquiera de los dos casos y si no hay complicaciones (que en la inmensa mayoría es como sucede) esos primeros minutos, horas, son importantísimos y decisivos. Ese sentimiento de apego, tan propio de los mamíferos y que los expertos han denominado «bonding», tiene un poderoso efecto tranquilizador sobre el bebé. El cambio de entorno, de un útero seguro, tranquilo, sin frío, sin hambre, pasa a un entorno donde no se siente ya tan a gusto. Sentir una voz que conoce, la de su madre (la lleva escuchando todo el embarazo) y sentirse abrazado y protegido, hará que todo sea mucho más fácil en su nueva vida, la que acaba de comenzar.
El contacto precoz ayuda al proceso temprano de interacción social, el recién nacido aprende a relacionarse con los demás en su primera y principal experiencia con el mundo de los estímulos humanos. Por otro lado, el tacto es el sentido de primera aparición en el desarrollo embrionario, siendo el primer medio de comunicación que posee el individuo para relacionarse con el medio ambiente, con todo lo que está más allá de la piel. Las primeras nociones que tiene el recién nacido son de carácter táctil, ello hace que el contacto piel a piel entre madre e hijo sea de extraordinaria importancia para el «apego», el reconocimiento mutuo, el intercambio afectivo emocional y para el éxito de la lactancia.

Desfavorablemente para muchas madres y para sus bebés, hay gente que opina que es mejor acostumbrar a los bebés desde el principio a dormirse solos en una cuna. Estas mujeres, generalmente sobrepasadas por el momento hormonal, por el cansancio, por la emoción, no siempre están lo suficientemente fuertes para decir que «no» y que lo que ellas desean es tener a su bebé en brazos el mayor tiempo posible. En algunas maternidades, por ejemplo, se da como opción que el bebé duerma en el nido desde el primer día con el pretexto, dicen, de que la mamá descanse. Desde el punto de vista de lograr un lactancia exitosa, si es que es lo que se decide, constituye una gran error alejarse del recién nacido. En tener a un recién nacido en brazos no hay excesos, cuanto más, mejor. Para todo.

Si vas a dar a luz próximamente, ten en cuenta los criterios del hospital, sus prácticas. Si lo que deseas es tener a tu bebé contigo no te pueden decir que no por mucho que la norma sea que el bebé vaya al nido. Infórmate de los derechos que tienes y ten en cuenta una cosa: sólo tú como madre y tu pareja como padre podéis decidir lo que es mejor para vosotros, sin interferencias, sin que nadie os juzgue (si escogéis llevar al bebé al nido, tampoco nadie debe juzgaros).

Belén Pardo es psicóloga clínica, especializada en neuropsicología cognitiva. Además es mamá de un niño y autora de un blog sobre maternidad, http://mamasincomplejos.blogspot.com.es. Le hemos preguntado su criterio al respecto:
«La teoría del vínculo no es algo de ahora, ya en los años 50 Bowlby es claro en este sentido: “el apego es esencial para la salud mental del bebé y para que tenga una relación íntima, cálida y continua con su madre”. Posteriormente, otras investigaciones han apoyado la teoría de Bowlby, llegando todas a la misma conclusión y es que una crianza basada en el apego unido a un ambiente saludable será determinante en el futuro del niño e incluso en sus oportunidades futuras. Si hablamos de bebés, el apego seguro favorecerá una adaptación al mundo saludable, no traumática. No debemos olvidar que los bebés humanos nacen con un grado de inmadurez importante que les convierte en crías desvalidas. Por ello se habla incluso de exterogestación (gestación fuera del útero). Nuestros bebés necesitan crear un vínculo especial con una persona, preferentemente la madre. El amor y los cuidados contribuirán a que sucerebro se desarrolle óptimamente y se generen las nuevas conexiones neuronales que les permitirán avanzar, desarrollarse y crecer. El mejor estímulo es el amor de su madre».

Beneficios 

Es importante que los padres sepan cuáles son los beneficios que podemos obtener de un apego seguro a medida que los bebés se van convirtiendo en niños más mayores, son muchos:
-Mayor capacidad cognitiva
-Mayor autoestima
-Desarrollo de una independencia saludable
-Mejora la relación con sus iguales (a medida que crecen)
-Buenas relaciones familiares
-Mayor capacidad de empatía con los demás

http://www.abc.es/familia-padres-hijos/20130223/abci-otro-tema-apego-201302221316.html